Los nuevos retos en ciberseguridad que enfrentan las PYMES

Durante mucho tiempo, la ciberseguridad fue vista como un tema exclusivo de grandes empresas, bancos o compañías que manejan grandes cantidades de información. Hoy esa realidad ha cambiado. Las pequeñas y medianas empresas también se encuentran entre los principales objetivos de los ciberdelincuentes, y muchas veces cuentan con menos recursos para prevenir, detectar y responder ante un ataque.

El crecimiento del trabajo remoto, el uso de servicios en la nube, la dependencia de dispositivos conectados a internet y la digitalización de los procesos empresariales han creado nuevas oportunidades para las empresas, pero también nuevos riesgos.

Por eso, hablar de ciberseguridad para PYMES ya no significa solamente instalar un antivirus. Se trata de proteger la información, los dispositivos, las aplicaciones y la continuidad del negocio frente a amenazas que evolucionan constantemente.


¿Qué hace que las PYMES sean objeto de ataque de los ciberdelincuentes?


Las PYMES suelen ser las menos preparadas para actuar frente a un posible ciberataque. En Colombia, es muy común la creencia de "Eso a mi no me pasará", "Eso sólo le pasa a las grandes empresas" o "No creo que mi empresa sea llamativa para un ciberdelicuente". Esas creencias apaciguan la proactividad y prevención, dejando a muchas PYMES en un posición extremadamente vulnerable, y eso, los ciberdelincuentes, lo saben.

Las PYMES pueden tener acceso a información de clientes, datos financieros, documentos internos, cuentas bancarias, credenciales, correos electrónicos y sistemas empresariales. Además, muchas empresas cuentan con equipos de trabajo que utilizan diferentes dispositivos y servicios digitales, lo que aumenta los posibles puntos de entrada.

En otras palabras, el tamaño de una empresa no determina el riesgo de sufrir un incidente de ciberseguridad


Los principales retos de ciberseguridad para las PYMES

El crecimiento del trabajo remoto

El trabajo remoto e híbrido ofrece flexibilidad a las empresas y a sus colaboradores, pero también modifica la forma en que debe gestionarse la seguridad.

Los trabajadores pueden conectarse desde sus hogares, espacios de coworking, hoteles o redes públicas. Esto significa que la empresa tiene menos control sobre el entorno físico desde el cual se accede a sus sistemas.

La ciberseguridad debe adaptarse a esta nueva realidad y garantizar que los dispositivos utilizados por los colaboradores estén correctamente configurados, actualizados y protegidos.

Mantener los sistemas actualizados

Las actualizaciones de software no solamente incorporan nuevas funciones. Muchas también corrigen vulnerabilidades de seguridad que podrían ser utilizadas por los atacantes.

El problema es que, en una empresa con decenas o cientos de dispositivos, verificar manualmente que todos tengan las últimas actualizaciones puede convertirse en una tarea compleja.

Por esta razón, la gestión de parches y la automatización de actualizaciones son cada vez más importantes.

Proteger cada vez más dispositivos

Hace algunos años, la infraestructura tecnológica de una empresa podía estar concentrada en unos pocos computadores dentro de una oficina. Actualmente, un equipo de trabajo puede utilizar computadores portátiles, teléfonos móviles, tablets y otros dispositivos para acceder a los recursos de la organización.

Además, muchos colaboradores trabajan desde diferentes ubicaciones.

Esto hace que la gestión y protección de endpoints, es decir, los dispositivos desde los cuales se accede a la información empresarial, sea uno de los principales retos de la ciberseguridad moderna.

No basta con proteger la oficina. Cada dispositivo conectado puede convertirse en una puerta de entrada para una amenaza.

La información almacenada en la nube  

La nube se ha convertido en una herramienta fundamental para las empresas. Servicios como Microsoft 365 y Google Workspace permiten almacenar documentos, gestionar correos electrónicos, compartir archivos y trabajar de manera colaborativa desde prácticamente cualquier lugar.

Sin embargo, utilizar un servicio en la nube no significa automáticamente que toda la información esté protegida frente a cualquier escenario.

Un error humano, una eliminación accidental, una cuenta comprometida o un incidente de seguridad puede afectar información importante para la empresa.

Por eso, las estrategias modernas de ciberseguridad también deben considerar la protección y respaldo de los datos almacenados en la nube.

El reto no es solamente prevenir, sino detectar y responder

Uno de los cambios más importantes en la ciberseguridad empresarial es entender que ninguna estrategia puede garantizar que una empresa nunca será atacada.

El objetivo es reducir las posibilidades de que ocurra un incidente, detectar comportamientos sospechosos rápidamente y contar con mecanismos para responder y recuperar la operación.

Aquí entran en juego herramientas de monitoreo y gestión remota, conocidas como RMM (Remote Monitoring and Management).

Estas soluciones permiten supervisar dispositivos, identificar problemas, automatizar determinadas tareas de mantenimiento y gestionar diferentes aspectos de la infraestructura tecnológica desde una plataforma centralizada.

Para una PYME, esto puede representar una ventaja importante: en lugar de depender exclusivamente de revisiones manuales, es posible establecer procesos automatizados de monitoreo, mantenimiento y protección.

La ciberseguridad debe convertirse en una decisión empresarial


La información, los sistemas y los dispositivos son parte de la operación del negocio. Si estos recursos dejan de funcionar, también puede detenerse la operación.

Por eso, invertir en ciberseguridad empresarial significa proteger algo mucho más importante que computadores y servidores: significa proteger la continuidad del negocio, la información de los clientes y la confianza construida durante años.

La pregunta ya no debería ser solamente “¿Cuánto cuesta proteger mi empresa?”, sino también:

¿Cuánto le costaría a mi empresa operar sin sus sistemas o perder información crítica?

Una estrategia de ciberseguridad preparada para el crecimiento


En B2CGLOBAL entendemos que no todas las empresas tienen un departamento de tecnología dedicado a gestionar estos desafíos. Por eso, ofrecemos soluciones orientadas a facilitar la gestión, monitoreo, protección y respaldo de los entornos tecnológicos empresariales.

Con soluciones de Kaseya y Datto, ayudamos a las empresas a gestionar sus dispositivos, automatizar tareas de mantenimiento, fortalecer la protección de sus endpoints y contar con mecanismos de respaldo y recuperación de información. Además, podemos complementar la protección de los entornos de trabajo en la nube, incluyendo plataformas como Microsoft 365 y Google Workspace.

La ciberseguridad no tiene que convertirse en un laberinto de términos técnicos. Lo importante es contar con una estrategia adecuada para las necesidades y el tamaño de cada empresa.

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